Hace algún tiempo, diferentes rivales, se enfrentaron por el control del espacio y el poder. Esa batalla generó caos y de este emergió luz, que se fue cristalizando hasta crear al Ahraa.
Se trata de un espacio para el aprendizaje y el crecimiento, la diversión y el respeto. Se inspira en la diversidad de pensamientos, intereses y visiones de sus miembros. Allí se trazan puentes de unión, se buscan puntos de encuentro. En el Ahraa prevalece la armonía, el orden y se crea desde los valores. Sólo hay cabida para la corrección y el equilibrio, pues es donde se construyen las bases para la toma de conciencia.
Allí llegan quienes desean dar y recibir inspiración positiva y entienden que, al impulsar la chispa creadora, se conciben ideas y pensamientos, repletos de energía que generan un efecto renovador.
De aquella cruzada, sólo salieron victoriosos doce Luchadores, quienes tomaron posesión del Ahraa y, en el futuro, con el propósito de construir una sociedad sustentada en los valores, crearon la Orden de Inspiradores.
En ella se comprometieron a iluminar la humanidad con el destello transformador. Acordaron convertirse en iconos y referencia de conductas y procederes. Como reconocimiento a las nuevas generaciones, implantaron otorgar el privilegio de pertenecer a esa Orden a aquellos que por sus meritos lo merezcan.
Cada uno de los doce Fundadores de la Orden es un Icono que conduce un conocimiento específico. En forma de rayos, envían energía renovadora al Planeta Tierra, que se va esparciendo y suman nuevos miembros.

Al Ahraa llegan todas las publicaciones de los Inspiradores. Al permanecer activo dentro de la comunidad, publicando: pensamientos, debates, fotos, videos y comentando las publicaciones, una a una sus estrellas, se activan e iluminan. Cuando seis resplandecen, su rango cambia para recibir el grado de Superinspirador.
También participan los Ssumikys. Grupo que conforma un linaje especial, pues tienen bajo su responsabilidad moderar y mantener el espíritu de la Comunidad Inspiradores, de forma tal, que los preceptos de los doce Luchadores del Orden se mantengan íntegros e incorruptibles.